COMO HACER ACEITE DE CBD

COMO HACER ACEITE DE CBD

MÉTODOS COMUNES PARA PRODUCIR ACEITE DE CBD A PARTIR DE LA PLANTA DEL CANNABIS

En estos tiempos, el CBD (cannabidiol) se ha convertido en la terapia dominante en muchos dispensarios y tiendas cannábicas de todo el mundo. Al contrario que el reciente aumento en el interés de la prensa, el cannabidiol lleva con nosotros tanto tiempo como el THC; de hecho, las plantas de cannabis primigenias, originarias de Asia Central, eran variedades de dominancia Índica. El CBD presente en las plantas de dominancia Índica provoca en los consumidores una sensación de relajación corporal que resulta médicamente útil para multitud de dolencias, es muy diferente del efecto estimulante y de “ir flotando” que dan las Sativas ricas en THC.

¿Qué tiene el aceite de CBD?

La elaboración del aceite de cannabidiol esta enfocada a eliminar todos los aspectos negativos de fumar, vaporizar o comer flores de Cannabis. Los cannabinoides sólo se encuentran dentro de los tricomas de las glándulas de resina, que están situadas, casi exclusivamente, en las flores femeninas de las plantas de cannabis. Los tricomas, que a menudo se denominan coloquialmente cristales de THC, actúan como un mecanismo de defensa y protección de la planta, atrapando a los depredadores alados y ayudando a la polinización por viento y por contacto. Los tricomas contienen un aceite rico en cannabinoides cuyo contenido difiere no sólo entre variedades, también entre distintas plantas, e, incluso, entre distintos tricomas de la misma planta.

Los ingredientes activos, los cannabinoides, pueden ser concentrados y purificados mediante la producción de aceite de cannabis, reduciendo la dosis y aumentando la potencia. Además de ahorrar dinero, también disminuye la cantidad necesaria para lograr el efecto deseado. La ausencia de humo y de cogollos implica que el aceite de CBD puede ser usado discretamente en público, permitiendo consumir dosis regulares a horas establecidas, lo que también facilita que niños muy enfermos puedan recibir una medicación que les ayuda.

Por último, una ventaja clarísima del aceite de CBD sobre el aceite de THC, además de que los efectos experimentados son completamente opuestos entre un producto y el otro, es que las plantas de cáñamo son muy ricas en CBD y son completamente legales en gran parte del mundo. Las plantas de cáñamo se usan en la fabricación de decenas de miles de productos industriales; su alto contenido en CBD implica que los residuos, producidos en la fabricación de esos bienes, pueden ser reciclados para hacer aceite de CBD.

¿Cómo se produce el aceite de CBD?

Como el principal objetivo al usar aceite de CBD es eliminar cualquier componente no activo de la planta, el enfoque más efectivo a la hora de producir aceite de CBD es usar material vegetal rico en CBD como materia prima.

Una vez seleccionada la variedad ideal, debe escogerse un método de manufactura. La industria cannábica dispone de muchos sistemas de extracción; cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Quienes busquen el aceite de CBD más puro y limpio posible probablemente usarán un método diferente que los productores comerciales. El coste, la potencia y la seguridad relativa del producto se controla directamente por el método de extracción.

Métodos de extracción de aceite de CBD

Extracción con aceite como vehículo: El procedimiento de fabricación de aceite de CBD con una extracción basada en aceite está ganando popularidad rápidamente. Las extracciones con aceite son el método más seguro para que nada (o nadie) explote, además ofrecen una buena dosis de lo saludables ácidos Omega si se emplea aceite de semilla de cannabis como vehículo; el aceite de oliva también se usa con frecuencia como vehículo. Como los tricomas llenos de aceite son solubles en disolventes y en aceite, los aceite vegetales naturales son un método efectivo de extraer la resina cargada de cannabinoides. Un beneficio añadido es la falta de residuos químicos potencialmente dañinos que se depositan en el aceite de CBD, cuando se emplean otros métodos de extracción. Una gran desventaja de las extracciones de CBD con aceite es que la mayoría de los aceites que se emplean como vehículo tiene una vida limitada. Esto significa que para uso personal deben elaborarse en cantidades pequeñas y tener mucho cuidado con el método de almacenamiento. Además es un producto más apropiado para comerlo o aplicarlo tópicamente que para ser fumado.

Extracción con CO2 subcrítico o supercrítico: Se considera el método más seguro de extracción, además del más limpio. Es más científico y cuidadoso que otros métodos. La extracción supercrítica o subcrítica emplea temperaturas extremadamente alta o bajas para generar un entorno protector, en el que los cannabinoides son preservados y aislados. Debido al gran control que se ejerce sobre todos los aspectos de este proceso, la integridad de los cannabinoides (y, claro esta, la pureza del aceite) se conserva. Además, la clorofila se elimina del producto final, lo que genera un producto con un sabor muy limpio. Este tipo de extracción puede no ser la mejor alternativa para muchos productores a pequeña escala, especialmente aquellos que están produciendo aceite de CBD para ahorrar dinero. Se requiere un equipo caro y complicado que suele llevar un tiempo aprender a utilizar perfectamente. Aunque la calidad producida es, potencialmente, la mejor, este sistema requiere una gran inversión financiera y un largo proceso de experimentación por prueba y error, hasta conseguir un proceso perfeccionado. El mayor inconveniente del método supercrítico es que el calor puede dañar los delicados terpenos -que son los elementos responsables del sabor y el olor de cada variedad, además de producir beneficios terapéuticos- durante el proceso de descarboxilación.

Extracción con disolvente: El método de extracción por medio de un disolvente es el más frecuente entre los productores de aceite de CBD y THC a pequeña escala, debido principalmente a su bajo coste, lo fácil que resulta conseguir el equipo y lo simple que es el proceso; desafortunadamente, también es la técnica más peligrosa. Los solventes que más se utilizan son butano, etanol, alcohol isopropílico o

hexano. Hay varias razones por las que evitar este método. En primer lugar, el uso de disolventes siempre conlleva un cierto riesgo potencial de que haya una explosión. En segundo lugar, es difícil, si no imposible, eliminar completamente hasta la última traza de disolvente del producto final, lo que reduce la seguridad de la sustancia y elimina las razones por las que se prefiere consumir aceite de CBD en lugar de fumar marihuana. Podría llegar a contrarrestar cualquier efecto positivo de medicarse con aceite de cannabis, potencialmente pudiendo llegar a agravar la situación médica. Una tercera razón para evitar los disolventes es que este método destruye parte de las terapéuticas ceras vegetales, disminuyendo el valor medicinal y recreativo total del aceite. Los procesos de extracción basados en disolventes no producen un producto tan limpio como la extracción con CO2, por ejemplo. Como el disolvente extrae una parte de la clorofila, el producto final no tendrá un sabor tan limpio como si se hubiese extraído con CO2.

Sistema fácil de extracción de aceite de cannabis con alcohol etílico

Este sistema produce entre dos y cuatro gramos de aceite de CBD extremadamente potente, de calidad medicinal y adecuado para ser ingerido. Tras unas cuantas tandas de prueba, todo el proceso para elaborar pequeñas cantidades de aceite comestible debería llevar alrededor de una hora, incluyendo treinta minutos cocinándolo. El alcohol etílico es el disolvente que menos impurezas o residuo dejará en el producto final.

Elementos necesarios:

  • Una onza (28 gramos) de cogollo seco y triturado o dos o tres onzas de restos secos y triturados.
  • Cuatro litros de disolvente (alcohol etílico puro, no el de farmacia, tampoco hay que usar nunca alcohol metílico o alcohol isopropílico).
  • Un bol de tamaño medio (de cristal o cerámica).
  • Un colador (un colador de acero inoxidable cubierto con una tela fina, una bolsa de muselina o incluso unas medias de nylon limpias).
  • Un contenedor para recoger el líquido filtrado.
  • Dos ollas para hacer baño María (que una quepa dentro de la otra).
  • Utensilios de cocina (cuchara de madera grande, espátula de silicona, jeringuilla de plástico para dosificar el aceite, embudo).

Proceso:
Organización: preparar el espacio, colocar a mano todo el equipo necesario, buscar un area de trabajo nivelada y asegurarse de que esta limpia y preparada antes de empezar. Colocar el cannabis triturado en el bol, asegurarse de que queda espacio para el disolvente. Si fuera necesario, buscar un bol más grande antes de continuar. Cubrir completamente el material vegetal con el alcohol, de modo que el alcohol lo sobrepase en al menos dos centímetros.

Usando la cuchara de madera, revolver el material cannábico con el disolvente durante tres minutos. Esto facilita que las glándulas de resina se disuelvan en el disolvente. Asegurarse de que el material vegetal esta completamente saturado y ha tenido tiempo de liberar su contenido en resina.

Colocar el colador en el contenedor para recoger el líquido filtrado. Verter el liquido verde oscuro desde el bol de mezclado en el colador; dejar que el líquido filtre completamente y caiga en el contenedor. Con delicadeza apretar el material vegetal para escurrir tanto disolvente como sea posible.

Nota: En este punto mucha gente repite los pasos previos para extraer tanta resina como sea posible. Este segundo lavado debería extraer la mayoría de la resina restante.

Poner el líquido filtrado al baño María. En la olla más grande introducir suficiente agua y en la pequeña, que se coloca dentro de la grande, el disolvente con la resina disuelta. Si no cabe todo de una vez se puede ir rellenando la olla pequeña conforme se va evaporando el alcohol, hasta lograr procesarlo todo.

Colocar el baño maria a fuego fuerte hasta que el líquido comience a burbujear, síntoma de que el alcohol se está evaporando. Cuando empiece a burbujear, se apaga el fuego, el calor residual presente en el baño de agua continuará calentando la mezcla y evaporando el alcohol. Si la mezcla para de burbujear, puede ser necesario encender de nuevo el fuego una o dos veces más. El proceso de evaporación suele tardar entre 15 y 25 minutos en completarse.

Nota: la mezcla debe seguir burbujeando durante todo el proceso de evaporación. Conforme el nivel de alcohol baja, también lo hará la cantidad de burbujas. Se puede ayudar al proceso mezclando, de vez en cuando, la solución con la espátula de silicona, pasándola también por las paredes de la olla para recoger los restos de resina que queden pegados.

No hay que dejar que la mezcla se caliente demasiado ya que podría dañar los cannabinoides y reducir la potencia y el sabor. Cuando la mezcla todavía esté líquida pero haya dejado de burbujear, se enciende de nuevo el fuego al mínimo hasta que empiece de nuevo a hacer burbujas y se apaga finalmente. Continuar revolviendo para que se evapore el alcohol restante.

El aceite está listo cuando tiene una consistencia espesa, como de alquitrán, y ya no hace burbujas. Dado que se va espesando conforme se enfría, es importante trasferirlo a los contenedores de almacenamiento o dosificación antes de que esto suceda.

Despacio, absorber el aceite de CBD con las jeringuillas de plástico. Conforme vaya quedando cada vez menos aceite en el contenedor el proceso se vuelve más difícil. Los últimos restos se pueden guardar en pequeños recipientes herméticos. Además de usar las jeringuillas para dosificar pequeñas cantidades, también se puede usar un palillo de dientes para repartirlas aún más.

Nota: si se desea una aplicación tópica, sólo hay que combinar el aceite de CBD con aceite de oliva o de coco mientras aún esta caliente. De este modo también se reduce la potencia, lo que permite estirar las dosis a aquellos usuarios menos pudientes o menos experimentados.

Edición: Soft Secrets 2015 – 1

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